Sede Marruecos, Tessaout


Entre las montañas del Alto Atlas, la subcordillera central de Marruecos, vive la población bereber en condiciones muy duras, muchas aldeas al día de hoy carecen de agua, luz, y prácticamente todas tienen condiciones muy básicas de sanidad, educación, trabajo y con un clima que no ayuda, en el verano temperaturas muy altas y en invierno la nieve congela todo a su paso.

Mujeres y niños se encuentran en situación de exclusión social y viven de una economía de subsistencia con rebaños de cabras y pequeños huertos, los cuales se ven afectados por las condiciones climáticas extremas que sufre la región.


El Valle de tessaout es una zona muy desfavorecida. Sus habitantes son el pueblo amazigh, pero se los conoce como bereber, este último término proviene de la adaptación árabe, que quiere decir bárbaros, ellos prefieren llamarse imazighen que significa “hombres libres”.

En las aldeas que aún no tienen acceso al agua corriente, las niñas y mujeres se desplazan varias veces al día hasta los cursos de los ríos transportando pesados bidones de agua hasta sus casas, sin importar el extremo frío o calor que sufran.

Cuando comenzamos a viajar por Marruecos, escuchamos hablar de este lugar, queríamos llegar hasta allí con el juego inflable y es así como nos pusimos en contacto con la ONG Acción Geoda, que se encuentra trabajando en el valle tessaout bien en lo alto de la montaña desde hace más de 10 años. No fue fácil llegar pero lo logramos y fue una experiencia maravillosa para todos. Fue así, como decidimos comenzar a trabajar junto a Acción Geoda para poder realizar la primera sede fija de la Expedición Sonrisa en Marruecos y dejar allí un juego inflable para trabajar junto a los niños de la región.

Vamos a inaugurar la sede y el juego inflable para los niños de las montañas el próximo julio de 2018.

Nuestra experiencia (Vuelta al Mundo)

11/12/2017. Luego de un largo y delicado camino 4×4 para subir al alto atlas, desviarnos en varios caminos de tierra, conducir varios kilómetros por un rio seco, llegamos a la comunidad beréber de Tissli.
Al llegar al valle lo primero que nos llamó la atención es la cantidad de niños que se acercaron a nosotros, con curiosidad, alegría, sonrisas y muchas ganas de comunicarse, por suerte, algunos maestros que se encuentran trabajando en la población nos ayudaron a derribar las barreras del idioma, gracias a esto, pudimos explicarles lo que estábamos haciendo allí y de donde veníamos, las ansiedades comenzaron a correr y rápidamente pusimos manos a la obra con el armado del Juego Inflable.
La sorpresa no fue sólo para ellos, donde por primera vez veían un juego de estas dimensiones y colores, sino también nuestra, al descubrir sus caras y saltos de felicidad.
En un pueblo donde culturalmente no hay espacio o tiempo para ser niños, donde las necesidades básicas están al orden del día, estaban teniendo su momento de juego y eso era lo único que importaba, ser niños, jugar y divertirse. Nuestras sensaciones eran inexplicables, sensaciones encontradas, felicidad, mucha felicidad, pero también un nudo en la garganta constante, la falta de higiene, las condiciones de la ropa o la falta de las mismas en pleno invierno, nos hicieron sentir que de este lugar no íbamos a salir iguales, y así fue..
Es por esto, que decidimos que nuestro proyecto de viaje debía tomar otro rumbo y esta vuelta no se trataba de cambiar de ruta, sino de proyecto. Pensamos mucho acerca de nuestras posibilidades de acción, o básicamente de como ayudar. Nuestro proyecto de la vuelta al mundo nos permite hacer el trabajao con los niños…… pero siempre fue una actividad que dura 1 día o 2 y luego debemos continuar nuestro viaje , en nuestra visita a las montañas de toessout, solamente pudimos visitar 2 de las 23 comunidades que habitan en las montañas, es por esto mismo que decidimos poner todas nuestras energías en crear la primer sede permanente de Expedición Sonrisa en este lugar. Por ello, estamos trabajando junto con la ONG AG, para realizar actividades en conjunto con voluntarios y realizar campañas de juego y educación en valores con los niños de las aldeas. Queremos brindar un espacio donde a traves del juego se transmita la educación en valores humanos, un espacio de amor y contención para el sano desarrollo de los niños. Y esto, indiscutiblemente, hacía falta en el Valle. Por eso, nuestro proyecto es dejar un Inflable permanente en el valle, el cual será accionado y puesto en marcha por acción geoda y sus voluntarios.

Si queres participar podes aportar un granito de arena para comprar el juego…
O también podes anotarte como voluntario para ayudar en las aldeas y vivir esta experiencia. fmattos@expedicionsonrisa.com